viernes 30 de enero de 2009

Laboral

El mercado exige el contrato temporal y de nueva actividad
Publicado el 30-01-2009 , por M. Serraller. Madrid
Los expertos consultados por EXPANSIÓN creen que es imprescindible acometer reformas laborales. Algunos vuelven la vista a fórmulas contractuales de hace años. Otros recelan del cambio coyuntural.

El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, ha reiterado que el origen de la crisis es financiero y que nada tiene que ver con el marco laboral, por lo que, a su juicio, en el cambio de éste no reside la solución. Sin embargo, los expertos consultados por EXPANSIÓN expresan en su análisis que es necesario modificar las condiciones de trabajo. Todos coinciden en que sería bueno que se consiguiera hacerlo de forma estructural, pero algunos apuntan que las medidas coyunturales, como el contrato temporal de fomento de empleo y el de nueva actividad, también serían positivas.

Fermín Guardiola, socio de Baker & McKenzie, no puede dejar de mencionar que “el volumen y el ritmo de destrucción de empleo son alarmantes, en el mes de diciembre de 2008 el número de desempleados ha crecido en 139.694, lo que sitúa la cifra total en 3.128.963”.

Cree que “aunque el Gobierno ya ha anunciado medidas de diverso tipo, dada la magnitud de la crisis es imprescindible adoptar medidas complementarias para evitar la destrucción de empleo”.
En primer lugar, dice “se debe hacer uso más racional de la fuerza de trabajo, para lo que incrementar la flexibilidad interna y favorecer la contratación a tiempo parcial permitirían a la empresa disponer racionalmente de la mano de obra en función de la situación del mercado”.

Guardiola resalta que “no se trata ya solo de frenar la extinción de contratos de trabajo sino de incentivar la contratación: No puede olvidarse que el contrato temporal de fomento del empleo, aún siendo precario, generó casi dos millones de contrataciones. El contexto actual requiere soluciones imaginativas, lo que no impide acudir también a fórmulas que han demostrado su eficacia”, dice.

Pero, apunta, “esa experiencia debe servir para prevenir los efectos negativos que el uso excesivo de la contratación temporal genera. Es imprescindible que la contratación temporal sin causa se contemple como una medida vinculada a la situación actual, de modo que la posibilidad de recurrir a esta modalidad se limite a la crisis”.

Raúl García, responsable de Laboral de Simmons & Simmons Mochales & Palacios, opina que “el mercado de trabajo se debe reformar en todos sus aspectos, desde el inicio de la relación hasta el final de ésta”.

Propone “adoptar mecanismos que fomenten la contratación, tomar medidas que permitan una mayor flexibilización de la relación laboral –modificación de condiciones de trabajo y movilidad geográfica–, sin olvidar una necesaria reforma del marco legal de la negociación colectiva, y mejorar las condiciones y mecanismos del despido”.

Y el socio de Simmons & Simmons coincide en que “se puede aprender del pasado en el aspecto del fomento de la contratación. Hasta que la Ley 63/1997, de 26 de diciembre, de Medidas Urgentes para Mejora del Mercado de Trabajo y Fomento de la Contratación lo derogó, existió en España el contrato por lanzamiento de nueva actividad. La puesta en marcha de una figura similar supondría un importante fomento de la contratación”.

En esta línea, Ignacio García-Perrote, socio de Uría Menéndez, detalla que “el contrato temporal como medida de fomento del empleo propició las contrataciones, pero demasiada población, el 80%, era temporal”. Y en el 94-7, prosigue, “hubo un giro significativo en el contrato de fomento al empleo indefinido. Bajaba un poco la indemnización por despido improcedente, 45 días en temporal y 33 en indefinido”. Las dos opciones le parecen “interesantes”. Cree que “la vía es el indefinido con menos indemnización y que algunos sectores necesitan el temporal como lanzamiento de actividad”.

Para García-Perrote, “las medidas que han sido fruto del consenso han funcionado mejor”, ya que “el diálogo social genera confianza”. Cuenta que sobre la mesa están la reforma de los sistemas de colocación, del Inem, dar más juego a ETT y agencias de contratación”. La ANC (Acuerdo Interconfederal para la Negociación Colectiva), por ejemplo, “negocia desde 2003 el convenio colectivo y la moderación salarial”, dice. Asuntos como la dependencia, sugiere, “debieran generar mucho empleo”. Y “ojalá que también lo haga el fomento del I+D+i”, apostilla.
Por último, Íñigo Sagardoy, socio director de Sagardoy Abogados, señala que “siempre es positivo abrir el abanico, aunque sea temporal: se pueden rescatar contratos que fueron útiles, como el de fomento de empleo, de tres años, sin causa, en el que el empresario no tiene que explicar porqué contrata y la indemnización es razonable”.

Además, Sagardoy pide que “se reactive el contrato de lanzamiento de nueva actividad, que se denegó por desacuerdo con los sindicatos”. En su opinión, “hay que hincapié en la contratación más que en el despido”. Y concluye: “La tercera medida sería flexibilizar la contratación a tiempo parcial, que es ahora muy rígido”.

FUENTE: www.expansion.com del 30 de Enero del 2009